Vampira Griega

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La Vampira Griega: Un tratado dirigido a los enemigos de los artistas.

Me ha llamado la atención en los últimos años, que muchas reseñas sobre el trabajo de varios colegas míos, están precedidas de las palabras “A pesar de tener 45, él sigue siendo un intérprete fuerte”, o “Luce más viejo desde la última vez que lo vimos, se las arregla para convencer” Es el momento ahora, para decirles las siguientes palabras a esos cretinos anémicos, que escriben estas reseñas de escritorio hacia los virtuosos: “Continúen reseñando la vida vegetal y dejen a las BRUJAS solas”.

Un verdadero intérprete, como Liszt, como Horowitz o como Birgit Nillson, con frecuencia tienen carreras extremadamente largas— y seguirán presentes por mucho más, después de que tu vida sea reducida al paseo en bicicleta de tus hijos y seas empalado en el árbol de navidad de tu esposa.

Un gran intérprete es un vampiro. Hemos sido entrenados para ser así. Tenemos entrenamiento para entrar al Panteón. Por supuesto somos castigados por esto, pero no más por los dioses, que se han retirado para siempre en desesperación – tan débil es su reflexión hacia los humanos que alguna vez desafiaron- pero para las mentes pequeñas de voyeristas paralizados, que son incapaces de discutir nuestro trabajo en cualquier nivel, nunca literal, y ahora ni siquiera figurado.

Si un intérprete aparece en el escenario calvo o con el pelo blanco después de que no lo hayas visto por diez años, este no es un comentario para una reseña musical. Voy a citar a Gregory Sandow que escribió que ya sea que Charlie Parker se presentara sólo con o sin calzoncillos —- carecía de importancia, lo que importaba realmente era lo que él hubiera tocado.

Liszt se presentó con larga cabellera blanca, El Maestro de Piano y no menos por su edad. Vladimir Horowitz, Arthur Rubinstein y Mary Lou Williams fueron Maestros sólo algunos días antes de morir. Sonny Rollins no puede ser condenado a la tumba, la cual es habitada por mentes pequeñas que acechan como gusanos, esperando una presa fresca. Es para escapar de estos gusanos que preferimos ser cremados.

No ejecutarás a mortales superiores por que deseas remplazarlos con modelos baratos, no importa qué tan lucrativo pueda parecer. Los Jóvenes Turcos, una brigada de hombres talentosos, Los Jóvenes Leones — impuesto por Wynton Marsalis sobre su propia raza para excluir a los negros innovadores que fueron sus maestros–. Pero un día “Los Jóvenes Leones” se volvieron viejos, sin dientes, sin tono, sin una canción para cantar – sin distinción para la innovación.

Ellos no iban a ser mostrados ante sus maestros por que ellos eran y son todos imitadores, peleando por un trono en Etiopía, que no los reconoce como ciudadanos.

La Bruja se centra en la producción de una nueva frase, un giro de tuerca en la canción, una nueva pelea, la inmolación de una mentira si de eso depende la creación de una obra maestra. La gran bruja Maryanne Amacher, quien fue frenada sólo por un inesperado accidente, tuvo una casa llena hasta el techo de trabajo sin paralelo y ella durmió en los pisos de cada estudio al cual era invitada alrededor del mundo— y creó un trabajo más bizarro a través de los años.

El vampiro sabe que sólo la sangre nueva lo sostendrá. Sangre nueva, investigación nueva, nuevo estudio del lenguaje y una deliberada destrucción y reconstrucción, nuevo estándar, nuevos arreglos, nueva escritura, presentaciones difíciles —- que después se convertirán en maravillosas… a través de la perseverancia.

Ustedes quienes esperan por el tic.tac del reloj para algún día proclamar que uno de nosotros se acerca a su vejez, deberían imaginarse su propia vida, la cual se desvanece detrás, como un reflejo de sus genitales, miserables y colgantes como los flancos de un animal atado, tan hambriento, tan solo y sin amor.

Tengan cuidado del Vampiro, el cual es esclavo de su imaginación, no de la nueva raza de una mariposa en alfileres –la cual pinta tu vida.

El vampiro mira a través de ti, asesino. El sabe que tú quieres reemplazarlo, que ansías su muerte. Aclamar al nuevo César! Parafraseando a mi hermano, “Ah, pero no”

Para un genio es una enfermedad que no puede ser ordenada en plazos o eliminada de la misma forma.

Mientras estas encadenado a tu reja, ruega por que el vampiro no venga hambriento algún día a tu país, se adueñe de tu cola con sus dientes y de tu piel mientras permaneces aún con vida.

La Vampira Griega

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