Oda a Diamanda Galás

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En aquellos años de mis horas angustiosas
mucho antes de que yo naciera
un enorme volcán surgió
en las profundidades del océano helénico

Abrió una enorme grieta
para llegar hacia la superficie
un sol de luz extraña y refulgente
que se llama Diamanda Galás

Señora, sólo una cosa te pido
extiende tus hermosos brazos
quiero que me enseñes algo de tu vida,
enséñame siempre a reflejarme en ti
para poder entender a la gente que sufre

Muéstrame siempre algo de tu vida
para eternamente ser y hacer lo que mas anhela
el ser humano: La libertad.

Aldo Olvera Alarcón

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