La Máscara de La Muerte Roja

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1988

Lista de temas:

disc a: The Divine Punishment & Saint of the Pit
disc b: You Must Be Certain of the Devil

 

“Escucha hombre, pronto será tiempo para que protejas a un hombre moribundo, hasta que los Ángeles bajen.

No hablemos de desesperación
Si te dices un hombre y no un cobarde,
tomarás la mano de aquél al que la piedad le fué negada.
Hasta que su último respiro sea el tuyo”

 

Diamanda Galás no presume de hablar por otros. Pero gente con SIDA, ocasionalmente la consideran una portavoz de su causa. Ella está en sintonía perfecta con su rabia y desesperación. Su voz está entrenada para explorar extremos emocionales y romper con barreras culturales.

Galás define a su música como “intravenal ”, directo de la sangre. Considera al SIDA como “homicidio”. Sobre el escenario, usando dos micrófonos y un pelo salvaje, maquillaje dramático y ropa negra, Galás es siempre una intérprete de ardiente intensidad. “Yo no canto acerca una cosa” dice. “Yo soy la cosa”. También es ella la que entra en la Catedral de San Patricio con su obra, sabiendo que será arrestada y pensando: ¿Por qué la gente con SIDA no tienen un lugar bello?, ¿Por qué no tienen un ritual bello? Es por ellos que ella escribe la tercera parte de su Máscara de la Muerte Roja. La Misa de la Plaga.

La historia de Edgar Allan Poe acerca de la Muerte Roja, la ha perseguido desde los 13 años. Siempre supo que haría algo con esa historia. Usa la imagen central de Poe. Una plaga devastadora y disfrazada; se acerca como un ladrón en la noche. Su Máscara de la Muerte Roja, no tiene narrativa. Ella decidió dirigir la epidemia hacia aspectos incómodos, la soledad, el estigma, la tristeza.

 

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Aquí hay una gran Misa para los desterrados. Una Misa paraaquellos que han cambiado la enseñanza cristiana por una preferencia sexual castigada y condenada por la sociedad. Eso la convierte en un blanco perfecto de aquellos conservadores de las buenas costumbres. Después de una presentación en Florencia, Italia, la iglesia católica la denunció, la prensa la catalogó como una cantante diabólica. Galás lo toma con indiferencia “He sido llamada bruja en cada país en el que me he presentado desde 1980”, Lo ve como un conflicto sin final, donde quiera que exista una epidemia, las autoridades buscarán a quien culpar.

Diamanda sigue considerando su arresto en la Catedral de San Patricio (Nueva York) como “Algo bastante molesto para un Griego Ortodoxo”- eso es dos cosas, algo circunscrito y patriarcal. Una Griega Americana criada “en algún lugar entre Tijuana y Esparta”– eso es San Diego.- empezó a estudiar piano a la edad de 5, posteriormente tocaría conciertos para piano de Beethoven con orquestas sinfónicas. Pero le fue prohibido cantar en casa. “A mi padre no le gustaba, creo que para él eso era algo inmoral. Aprendí a escuchar sus pasos en la escalera”.

Aunque se sumergió en el mundo de jazz, con gustos como Butch Morris y David Murria, para Diamanda, la voz siempre fue “la señal más directa, la más visceral.” Siendo estudiante en San Diego, se encerraba en cabinas de aislamiento sensorial para hacer “cosas con la voz.” Fue como obtener un permiso para hablar: “El canto es sólo una extensión del deseo básico de romper con el límite de la estructura normal de la comunicación.” En el colegio ella estudiaba bioquímica con un especial interés en la inmunología y la hematología.

Fue en esos tiempos de estudiante, que ella presencio un concierto de Jimi Hendrix en el Monterrey Pop Festival. “Consideré que Hendrix era una inspiración divina, cuando lo ví, en ese momento supe que quería eso para mí” Y esa señal como ella la define, era la de “Encender el escenario”.

Entrenada rigurosamente al estilo clásico, la voz de Diamanda sólo puede ser llamada “Herculeana”. Ella posee un rango de 3 octavas y media pero odia ser descrita como una cantante de ópera. “Eso es una mierda. Mi acercamiento con la voz, es como el que tiene Mike Tyson cuando sube al ring. Es vivir o morir.”

“La mitad de mis amigos tienen SIDA, hombres, mujeres,consumidores de drogas, en su mayoría inyectadas – cosa que yo solía hacer, así que no es una curiosidad académica.”. Su hermano, el escritor Philip Dimitri Galas, murió a causa del SIDA en 1986. “Cuando pienso en mi hermano, jamás lo veo durmiendo, lo veo gritando, gruñendo, alzando su puño. Los que han sido asesinados no descansan en paz.”

Mientras componía su “Máscara de la Muerte Roja” en 1984, fue avisada de que su hermano, su alma gemela, había sido diagnosticado con SIDA. Ella simplemente decidió que era tiempo de empezar, cuando, un día, en la casa de un amigo en San Francisco, abrió la Biblia y al azar, dio con el Salmo 88: “ Soy contado entre los que bajan a la fosa, soy como un inválido, perdido entre los muertos, como los caídos que yacen en el sepulcro, de quienes no te acuerdas ya, por que fueron arrancados de tu mano.”. Poco tiempo después, Diamanda visitó a un amigo moribundo llamado Tom Hopkins, quien le dijo (a través de un amplificador conectado a su sobrante cuerda vocal) que su familia Bautista del sur lo repudió una vez que se enteraron de su diagnóstico.

Para Hopkins, fue que Galás dedicó el disco llamado “ The Divine Punishment”, la primera parte de la trilogía de la “Máscara de la Muerte Roja”. Incorpora la ley de dios en “el impuro” encontrado en el Levítico y en lo que Diamanda denomina “el llanto para un dios inventado por la desesperación,” como el lenguaje del Salmo 88. La música, se aleja de lo litúrgico.

Cantos emotivos, palabras sin sentido, susurros, jadeos que parecieran provenir de alguien que está poseído. Galas se planta directamente en el fuego y el azufre, consumiéndolo todo.

“Mi acercamiento con la voz, es como el que tiene Mike Tyson cuando sube al ring. Es vivir o morir”

 

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La trilogía en su totalidad, trata de la redención. Como la mayoría de las misas. Pero ésta en especial, cuestiona las nociones tradicionales de lo sagrado y lo profano. La primera grabación de Galás “Las letanías de Satán” publicada en 1982, provocó que naturalmente fuera llamada satánica. Pero Las letanías de Satán, basadas en el poema de Baudelaire, tratan acerca de la privación y la opresión, no de la adoración al diablo. Galás dice, “Hablo de la gente que ha sido crucificada por la sociedad, gente que es considerada fuera de la ley y quienes realmente son los santos modernos.”

Ella siempre verá a su hermano de esa manera, y es de él de quien habla en la segunda parte de la trilogía “Saint of the Pit”. Diamanda comenzó a trabajar en esta segunda parte en el tiempo en el que su hermano murió. “Yo no demostré tristeza por mi hermano por al menos tres o cuatro años, por que una familia Griega, es una unidad muy cerrada y es considerado casi como un sacrilegio discutir a la familia. Llevaré el luto de mi hermano por el resto de mi vida, pero al menos soy fuerte ahora.”

“Mi hermano y yo, solíamos leer – cuando éramos jóvenes- acerca de Sade, de Nietzsche y Artaud, Poe, Nerval. Este fue más mi terreno para el empiezo de mucho de mi trabajo.” Cuando empezó a trabajar en “Saint of the Pit”, su hermano le regaló un libro de poesía francesa, el cual le recitó al lado de la cama, después de que cayó en coma. Ahí, Diamanda encontró poemas de Gerard Nerval y Tristan Corbiere los cuales convirtió en cantos para él.

Galás se ve así misma como parte de la tradición Griega, en los rituales fúnebres, específicamente al sur de Grecia, en la región de Mani. “Las Maniots son siempre descritas como mujeres gritando y arrancándose el pelo. Esa es una descripción sencilla, el llamarlas “Mujeres Histéricas”. Es un acto por tradición radical” En Grecia, Galas dice, los hombres nunca presiden funerales. Es un momento para las mujeres y lo usan para inspirar venganza. Las mujeres le cantan directamente a la muerte. En esencia, ellas acompañan a la muerte. Eso es lo hecho en “Saint of the Pit”.

La última sección de la trilogía, reúne los planteamientos del Viejo Testamento de “Divine Punishment” en una especie de lenguaje bíblico contemporáneo. You Must Be Certain of the Devil (debes estar seguro del Diablo por que el Diablo está seguro de ti) es un intento, una vez más, de identificar al enemigo, y, como dice el programa “una llamada a los maldecidos para tomar las armas.” Estas canciones están construidas en ritmos de góspel, “Música de gente en opresión. Es música militar,”

Galás siente que ha tenido poco estímulo, excepto por parte de sus amigos, para presentar o incluso completar “La Máscara de la Muerte Roja”. “La gente le pregunta: ¿Cuándo será el final del funeral, Diamanda?, ¿Cuándo harás algo más?” En Europa pasa algo gracioso. Preguntan cosas como “¿Qué harás después de la cura?” Bueno, el funeral no se ha terminado. Y les digo que he trabajado desde 1984 y lo haré hasta el final de la epidemia. Cualquier cosa que haga, tendrá que transpirar a lado de eso.

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