Diamanda Galás: Inicio en Seattle

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Foto y texto por Diane Webb

Diamanda Galás comienza su Tour en el Teatro Neptuno en Seattle

Abriendo su tour en Seattle, Diamanda Galás arribó a un escenario apenas iluminado a las 9:10 pm, atabiada con un largo vestido negro, hizo una pausa momentánea para reconocer a sus fans en un Teatro Neptuno completamente agotado en el Distrito Universitario de Seattle. Después se sentó al gran piano colocado al centro del escenario.

El teatro iluminado todo en rojo, excepto por las luces que iluminaban el centro del escenaro, incluyendo el piano. Con gracia, Diamanda comenzó a tocar el piano y a cantar en tono operístico. El público quedó atrapado desde el comienzo, y aplaudió después de su primera interpretación para quedar súbitamente en silencio. Silencio, al grado de que se podía escuchar un susurro desde el otro lado del teatro. Nadie se atrevía a hablar.

Después de una pausa momentaria, Diamanda comenzó con su segunda interpretación de la noche. Mientras que sus manos acariciaban las teclas del piano, ella entonaba letras en alemán en un tono tan profundo e intensamente grave, mientras los presentes observábamos cada movimiento. Al final de cada canción, Diamanda tomaba algunos segundos para beber agua y entonces procedía con la siguiente canción. Cuando la tercera canción comenzó, el humo comenzó a cruzar el escenario y poco a poco cubrió todo el lugar mientras que Diamanda magistralmente controlaba su canto de múltiples octavas. Para los presentes, Diamanda parecía no ejercer ningún esfuerzo. Después, tan rápido como comenzó a cantar, la canción terminó y las lucez rojas permanecieron. Ella dirigió una mirada a su audiencia junto con una sonrisa burlona. El control de su voz combinado con el control escénico es lo que la caracteriza, y es la razón por la que sus fans la han seguido por años.
A la mitad del concierto comencé a sentir una necesitad de cantar, pero justo en ese preciso momento me percaté de que un fan, que estaba en la parte trasera del teatro, ya había experimentado la misma necesidad e inspiración que la música provocaba. Ella se movía lentamente y a la vez desprendía tanta energía que nosotros absorbiamos de su presentación.

Transitando a su siguiente canción, las luces posteriores iluminaron el escenario, mientras que las luces más altas se hicieron más claras e iluminaron a la audiencia. Claramente se podían observar partituras colocadas en la parte superior del piano, y por primera vez en la noche se podía observar completamente a la sirena que cantaba multi octavadas notas que se transformában en ruidosos susurros. Mientras volteaba, de nueva cuenta, al rededor del teatro, noté que existían dos tipos de fans: los que se concentraban en cada movimiento de Diamanda, y los que cerraban los ojos para concentrarse en cada nota musical.

Dentro de la siguiente canción, Diamanda gritó de manera intempestiva y dejó de tocar. Después, explicó que la canción era demasiado triste. Así que rapidamente buscó en sus partituras para seleccionar una canción diferente mientras los asistentes reían, gritaban y aplaudían. Las luces cambiaron a un rojo total exceptuando una luz superior que permaneció clara. Otras dos lámparas iluminaron el piano con un tono anaranjado que hizo que su pelo pareciera un destello de sol cálido de verano. Ella obsequió una canción más energetizando, de nueva cuenta, el escenario, mientras que la concurrencia saltó de sus asientos para exigirle una canción más. De esta manera regresó al escenario para presentar el primero de sus dos encores.

Después del segundo encore, Diamanda se acercó al filo del escenario e hizo una reverencia para agradecer a la audiencia. Su presentación fué absolutamente cautivadora. Todoas y cada uno de los asistentes se levantaron para darle una ovación de pie con la esperanza de que ella regresaría para cantar otra canción.

La presentación de Diamanda Galás fue hermosa, encantadora, intensa, un poco aterradora con una dósis de blues en su manera de tocar el piano. Diamanda brindó una presentació como ninguna. Si tienes la oportunidad de asistir a una de sus limitadas presentaciones, definitivamente tienes que asistir. Haz el intento de ir. Diamanda es una artista de altos niveles. Qué gran experiencia nos regaló en Seattle.

Siguientes fechas:
Abril 3 – Los Angeles, CA @ Cathedral of St. Vibiana
Abril 5 – Los Angeles, CA @ Cathedral of St. Vibiana
Abril 8 – San Francisco, CA @ The Masonic
Abril 11 – New Orleans, LA @ Joy Theater
Abril 14 – Austin, TX @ Paramount Theatre
Abril 17 – Chicago, IL @ Thalia Hall

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