Reseña concierto en Estocolmo

0
289

Estocolmo Música & Artes

Viernes 2 de Agosto, 2013

Por Daniel Hanberg Alonso
Foto: Annika Berglund / Estocolmo Music & Arts

La Diva Avant-garde ofrece ruido simbólico.

En medio de un gran público  y bajo el ardiente sol se levanta vestida de riguroso negro la Diva del Avant-Garde: Diamanda Galás. Ella toma el micrófono en la mano, mientras que el oscuro sonido sale de los altavoces y de su boca emana un llanto, un lamento. Los visitantes que no están familiarizados con la diva de la ópera, miran asombrados el escenario, estupefactos. Después de que aquél grito se prolongara por unos minutos, ella va y se sienta al piano. Lo que sigue puede ser descrito como escuchar cine mudo alemán expresionista, con temática de horror. Diamanda gritando casi todo el concierto, su voz resuena en todo el auditorio, es gutural, es suave, posee todas las técnicass para llevarla al máximo nivel.

La oscuridad es casi de miedo, se siente como si estuviera en una película de Tarkovsky. Es a la vez maravillosa y fascinante como un apocalipsis total. Muchos en la audiencia tapan sus oídos cuando aúlla Diamanda y hace sonidos como si estuviera tratando de romper el cristal con su voz. Cuando el concierto se acercaba a su fin, ella se acercó al micrófono y leyó un poema. Temas tales como el SIDA, la injusticia y la desgracia es el foco de sus letras y música. Puramente personal, yo no lo llamaría música, es un ruido simbólico que encaja mejor en el disco que en el escenario.

SIN COMENTARIOS

Dejar una respuesta