A 100 años de Billie Holiday

 

Fuente: Aldemedianoche  elmundo.es/cultura | Pablo Sanz | abril 4, 2015

Se dice que el dolor agudiza la creatividad, por lo que no extraña que su vida fuera una obra de arte constante y entera. Y es que más que en el dolor, ella vivió en una herida abierta que supuró talento, crueldad y humillaciones a borbotones. Billie Holiday(Philadelphia, 1915 – Nueva York, 1959), la cantante más definitiva de toda la historia del jazz, no fue un juguete roto, sino una chica con una sombra permanente de mala suerte, tanto por la época y la sociedad en la que hubo de sobrevivir como los amores errados a los que se abrazó. Ella misma dijo en su autobiografía ‘Lady sings the blues’(Editorial Tusquets): “Puedes ir vestida de raso, con gardenias en el pelo y no ver una sola caña de azúcar en varios kilómetros a la redonda y, aun así, seguir trabajando en una plantación”. Lady Day hubiera cumplido este martes 100 años.

 

Jose James y Cassandra Wilson han sido los dos primeros artistas que han entregado estos días nuevo disco conmemorando el centenario del nacimiento de Billie Holiday, ‘Yesterday I had the blues’ y ‘Coming forth by Day’, respectivamente. La también cantante Cecile McLorin actuará en su homenaje en el Licoln Center de Nueva York y ya se avecina una nueva biografía, ‘Billie Holiday: The musician and the myth’, que se sumará a publicaciones como la mencionada ‘Lady sings the blues’ o la magnífica ‘Con Billie’ (Global&Rhythms), escrita por Julia Blackburn e inspirada en el prolijo y amplio material que acaparara en su día la periodista Linda Kuehl.

En este siglo han aparecido voces maestras en el jazz, incluso voces que bien pueden rivalizar en audacia y emoción con el lamento vocal de la Holiday. Y, sin embargo, todavía está por descubrirse una cantante que concite tanta unanimidad en torno a una canción tan arrebatada como arrebatadora. Y tan herida, porque no se entiende cómo esta mujer fue capaz de vivir en la cima del jazz golpeada de tanta desgracia. Se insiste: Billie Holiday, a pesar de sus excesos, no fue lo que llamamos un juguete roto, sino una mujer que caminó por la vida sin desaliento, a pesar de las muchas piedras que se encontró -y le colocaron- a cada paso.

Sabida es esa infancia fracasada, que pronto la colocó, no ya en la adolescencia, sino en la madurez de una cría que descubrió en su voz y en el jazz la única posibilidad de ser feliz. Un rato, un ratito, porque profesionalmente también tuvo que aguantar lo suyo, como mujer y como negra. Fue violada cuando tenía 10 años y hubo de cambiar la bicicleta o el balón por el cepillo y la fregona, limpiando en un burdel que -cosas del destino- le permitió escuchar a Bessie Smith y Louis Armstrong a través de una jukebox que entretenía a la clientela mientras esperaban turno. Puede decirse que el blues y el jazz salvaron a aquella niña de entregarse plenamente a la prostitución.

En ese tiempo, claro, Billie Holiday era Eleanora Fagan, hija de Sadie Fagan y un músico de jazz, Clarence Holiday, que pronto abandonó a su suerte a sus dos mujeres: “Mamá y papá eran un par de críos cuando se casaron, él tenía 18 años, ella 16 y yo 3. Fue un milagro que mamá, Sadie Fagan, no fuera a parar al correccional y yo al reformatorio. Pero ella me quiso desde el mismo instante en que notó en su vientre un suave puntapié mientras fregaba suelos”.

Así pues, la niña huyó de aquellas malas sombras buscando un futuro todavía incierto en Nueva York. Tenía 13 años y su primer intento como artista tuvo lugar en el Pod’s and Jerry’s de la calle 133, primero como bailarina, luego como cantante; en la prueba que le hizo el dueño del local interpretó ‘Travellin’ all alone’, conmoviendo a todos los asistentes. Ella lo recordó en sus memorias: “Si a alguien se le hubiera caído un alfiler, habría sonado como una bomba. Cuando finalicé, todos aullaban y levantaban sus vasos de cerveza”. En aquel momento nació Billie Holiday, nombre que Eleanora tomó de Billie Dove, la gran estrella del cine mudo y, en aquel momento, el espejo de todos los sueños que la cantante tenía. Su segundo apodo, ‘Lady Day’, se lo puso el gran amor de su vida, mal correspondido, el saxofonista Lester Young, con el que compartió tantos escenarios y tantas grabaciones.

Sobre el escenario Billie Holiday era toda luminosidad, volviendo a la cruda realidad cuando se bajaba de él. No se la permitía ningún contacto en el público blanco, tenía que acceder a los locales por la puerta de atrás, cobraba menos que sus compañeros… A ello se le sumaba su adicción a la heroína, que la granjeó numerosos problemas y un paso por la cárcel de cruel recuerdo, por no hablar de las parejas que tuvo, maltratadores de profesión, tipos mafiosos, crueles, a los que retrató en canciones como ‘My man’ o ‘Ain’t nobodys business’. Pronto captó la atención de una de las orquestas de swing de mayor éxito en aquel Estados Unidos de 1933, la de Benny Goodman -por mediación del productor John Hammond-, para encontrarse cuatro años después integrada en esa maquinaria mucho más jazzística y fogosa que fue la de su admirado Count Basie, donde conoció al mencionado Lester Young.

Llegado ese momento, Billie Holiday ya había hecho de su voz un lamento vocal con una hondura emocional mágica, con una sensibilidad en el fraseo realmente única e irrepetible. Se dice que nadie como ella pronunciaba con tanta emoción desgarrada las palabras “love” o “baby”. “Trato de improvisar como Louis Armstrong o Lester Young. Lo que sale es lo que siento. Odio las canciones en línea recta. Tengo que cambiar los tonos y ajustarlos a mi propia forma de entender la música. Esto es todo lo que sé”.

 

Reseña concierto en Estocolmo

Estocolmo Música & Artes

Viernes 2 de Agosto, 2013

Por Daniel Hanberg Alonso
Foto: Annika Berglund / Estocolmo Music & Arts

La Diva Avant-garde ofrece ruido simbólico.

En medio de un gran público  y bajo el ardiente sol se levanta vestida de riguroso negro la Diva del Avant-Garde: Diamanda Galás. Ella toma el micrófono en la mano, mientras que el oscuro sonido sale de los altavoces y de su boca emana un llanto, un lamento. Los visitantes que no están familiarizados con la diva de la ópera, miran asombrados el escenario, estupefactos. Después de que aquél grito se prolongara por unos minutos, ella va y se sienta al piano. Lo que sigue puede ser descrito como escuchar cine mudo alemán expresionista, con temática de horror. Diamanda gritando casi todo el concierto, su voz resuena en todo el auditorio, es gutural, es suave, posee todas las técnicass para llevarla al máximo nivel.

La oscuridad es casi de miedo, se siente como si estuviera en una película de Tarkovsky. Es a la vez maravillosa y fascinante como un apocalipsis total. Muchos en la audiencia tapan sus oídos cuando aúlla Diamanda y hace sonidos como si estuviera tratando de romper el cristal con su voz. Cuando el concierto se acercaba a su fin, ella se acercó al micrófono y leyó un poema. Temas tales como el SIDA, la injusticia y la desgracia es el foco de sus letras y música. Puramente personal, yo no lo llamaría música, es un ruido simbólico que encaja mejor en el disco que en el escenario.

Diamanda Galás en Barcelona como parte del RBMA Weekender

RBMA Weekender es un festival comisariado por la Red Bull Music Academy que tras su primera edición en Madrid en 2013 pasa a celebrarse en Barcelona. Desde el 11 hasta el 16 de octubre, distintas localizaciones de la Ciudad Condal acogerán propuestas musicales que van del house a la ópera y del techno al rap menos convencional.

La sala Apolo, L’Auditori, Razzmatazz, El Poble Espanyol o el Mercat dels Encants –algunos ya le llaman el Shoreditch de Barcelona- son algunos de los lugares que se llenarán de música durante estos 6 días.

En la programación encontraremos grandes nombres como el de la cantautora, rara avis, performer, pianista y artista total: Diamanda Galás. Otro de los platos fuertes del RBMA Weekender será el clásico dj y productor de house, Larry Heard que actuará bajo su alias más carismático, Mr. Fingers. El creador de hits de los 80 como el himno “Can You feel It’” lleva 25 años sin venir a España.

También el hip hop, en su vertiente más actual tendrá su espacio dentro de RBMA Weekender. Una de las jornadas estará dedicada al rap más transgresor con el directo del mayor representante del movimiento conocido como ‘queer rap’ (rap interpretado por gays o travestidos), Mikky Blanco quien presentará su nuevo albúm.

Otros artistas confirmados son el británico Jamie Lidell y los productores nacionales Pional Sau Poler.

 

MARTES 11 OCTUBRE | RED BULL MUSIC ACADEMY presenta DIAMANDA GALÁS

Diamanda Galás.
Espacio: Teatre Nacional de Catalunya
Dirección: Plaça de les Arts 1, 08013 BARCELONA.
Horario: 20:30h – 23h

 

 

Premier: “O Death” y “All the Way” de los póximos discos de Diamanda.

“Escuché a Adele y creo que tiene una gran voz.. es una gran cantante. Eso es todo. Punto” La cantante avant-garde exclama.

Diamanda Galás habla acerca de sus dos nuevos discos en años. All the Way y At Saint Thomas the Apostle Harlem.

Compositora, vocalmente poderosa, ícono del avant-garde, Diamanda Galás – héroe para los jazzistas modernos y bandas de metal pesado – regresa con dos discos, los primeros en casi 10 años de ausencia.

El primero, All the Way, contiene estándares de jazz, blues y folk, interpretados en el estilo característico de Diamanda. Con virtuosismo, emoción apocalíptica y técnicas vocales sin par, Diamanda rediseña canciones que fueron famosas en las voces de Frank Sinatra y Johnny Paycheck.

At Saint Thomas the Apostle Harlem reúne una serie de nueve “canciones de muerte”, grabadas durante 3 presentaciones (totalmente agotadas) en el Red Bull festival en Nueva York. Ambos trabajos verán la luz el 24 de marzo (los primeros desde Guilty Guilty Guilty en 2008) bajo el sello discográfico Intravenal Sound Operations, sello propio de Galás.

La vorágine que representa “O Death”, grabada en 2005 en el festival All Tomorrow´s Parties, organizado por The Mars Volta, nos presenta a una cantante que emplea emoción, explosivas improvisaciones y un desenvolvimiento radical a la máxima potencia. Mientras que en “All the Way”, cover de la canción que Sinatra hiciera famosa, nos hipnotiza con notas largas y cristalinas que perforan el cielo en hermosos arcos.

Rolling Stone habló con la cantante, e intentó averiguar lo que hay dentro de sus dos nuevos trabajos.

¿Estas nuevas grabaciones comenzaron cuando regresaste a Nueva York hace unos años?

No. Empecé las grabaciones años y años atrás, junto con otras que aún no son publicadas, pero que lo serán… Desde el 2003, he estado yendo y viniendo a la casa de mis padres porque ambos se enfermaban al mismo tiempo. Mi padre murió y, en seis meses, me enteré que a mi madre le quedaban dos años de vida. Me mudé a San Diego cargando 360 cajas; me mudé con mi madre. Me dije: “no más conciertos. No dejaré a mi madre”. Hice aproximadamente 4 conciertos en 5 años. Tuve una buena oportunidad en Polonia, en el teatro Polski, para crear este nuevo material. Pero nunca dejé a mi madre porque sentía que en cualquier momento ella moriría.

Y así es la cultura griega. Tuve que trabajar para cambiar esa costumbre. Y lo hicimos con ayuda de mi madre. Prácticamente me dividí en varias personas durante 5 años por mi madre ¿Puedo decir algo? ¡A la mierda la industria de la música! (Risas). Mi madre es la única que tendré. Ayudar a mi madre a salvar su propia vida era más importante que dar un concierto para un conjunto de extraños en París.

¿Sabías que el mayor miedo de los griegos es el de la muerte de sus madres? Ese miedo nos ha sido inculcado desde que somos muy jóvenes. Mάνα [“mana”] que significa madre. A-“mana”-s es de hecho el principio de mi interpretación de “O Death”. Hago largos amanes. Es una improvisación que proviene del medio oriente… mucha gente que fueron deportados (de 1915 a 1923), en lo que fue básicamente un genocidio, cantaban amanes. Toda su cultura cantaba amanes. Toda la cultura giraba en el entendido de que, en cualquier momento, podíamos ser deportados. En cualquier momento podíamos ser aniquilados.

Rolling Stone tendrá la premier del material nuevo…

¿Puedo sugerir algo? “O Death” tendría que ser la primera. Es el track más elaborado. En esa canción, escucharás jazz, bebop, el blues, las influencias de Nueva Orleans – escucharás prácticamente todas mis influencias musicales en una sola canción.

Entonces, hablemos de “O Death” y su interpretación.

Te mostraré lo que es realmente mi interpretación porque lo demás sería meramente académico. ¿Cuál es el punto? Es lo que es. (Galás pone sus manos en la mesa, cierra sus ojos, y permanece callada por 15 segundos). De pronto, todo está detrás de mi cráneo y recorre todo hasta la parte frontal. Bam! Y después el piano y la voz: hacen lo que les fue indicado. No hago nada. No estoy haciendo nada. No estoy tratando de hacer nada. Decir que aquí estoy. Empiezo con los amanes. Después, comienzo con lo que algunas personas se han encargado en llamar “inflexiones microtonales”. ¿Qué demonios saben de inflexiones microtonales? No son microtonos, son melodías complicadas, eso es lo que los amanes son. Es microtonal, pero nosotros no utilizamos esa palabra. Así que empiezo esto (comienza a cantar), lo que origina algo más.

De pronto se escucha una nota aguda ¿por qué? Porque siento la emoción. Después hay un trino, entonces hay otra nota aguda… entonces, tal vez, decidas adentrarte en una relación semi-tonal por lo que decidas hacer dos trinos al mismo tiempo, yendo hacia los multifónicos. Ahora, se generan octavas superiores (por el rango de los multifónicos), lo cual sostienes mientras que en el bajo se toca una figura en obstinato. Eso está bien, regresas a los amanes, en voz grave. Empiezas el texto, interrumpes el texto, regresas a los amanes. Regresando y continuando una larga y ligada melodía. No, no se rompe por la necesidad de respirar porque tú sabes cantar. Así que la técnica dicta el camino. No lo interrumpes porque no tienes por qué interrumpirlo porque tú sabes cantar. ¡Tan sólo lo mantienes! Y después lo rompes. Lo rompes y lo vuelves a romper, desmembrándolo y juntándolo de nuevo hasta que se vuelva una nueva forma de vida. Y después lo vuelves a dividir. Después se vuelve grande, y más grande, y más grande y masivo, y lo cortas de nuevo hasta dejarlo en un sonido desgarrado. ¿Entiendes a lo que me refiero?

ESCUCHAR A MÁXIMO VOLUMEN SOLAMENTE

Y eso es lo único que puedo decir acerca de la manera en la que canto. Esa pieza en particular (“O Death”) porque es muy compleja. Es como estática. Toda esta mierda en la calle, todos esos insultos de cualquier hijo de puta palidecen ante el gran momento de equidad que les exprimes desde el cuello. Como (Henri) Michaux, el escritor Belga, que escribió maldiciones. Escribió hechizos pensados para la acción. Él dice: “no escribo para hacer poesía. Esto fue escrito para forzar. Y puede que no sea venganza, puede ser una acción”. Y es por eso por lo que él vivió.

Cuando terminé esa presentación, había sangre por todo el piano. No pude imaginar por qué. Lo que había hecho era romper mis uñas, todas, cuando estaba tocando. No había disfrutado tanto una presentación en mi vida.

Existe una versión de “O Death” en el otro disco de Harlem ¿por qué dos versiones?

Cuando tienes a dos hijos de puta, mantenlos; no te deshagas de ninguno. Esas dos versiones de “O Death” son mis diamantes. Las amo a las dos. Son mis bebes. Es una tradición en el blues o en el jazz tener diferentes versiones de una canción en el mismo disco o en otro. No es una cuestión de rock & roll. Eso es sólo por el dinero. Aquí lo que cuenta es la música.

ESCUHAR A MÁXIMO VOLUMEN SOLAMENTE

¿Qué recuerdas de tus presentaciones en Harlem?

No recuerdo nada. Nunca lo hago. Dos días después del show, todo se termina para mí. Muy triste, realmente. Me mandaron las grabaciones de dos conciertos porque me puse de acuerdo con Red Bull con los derechos para transmitir el show, pero a mí no me gusta eso porque no hay manera de rebobinar. De cualquier manera, cuando escuché estos, me sorprendieron. Inmediatamente dije, “Lancemos esto junto con el otro material”. El otro disco es más invertido e introvertido. Y esa fue la verdad de ese tiempo y de mi interpretación de esas canciones. La canción “Thrill Is Gone” (del disco All the Way) es una espina dorsal rota. Un acorde roto en partículas. Incómodo, como el acto de ser perdonado. Soy honesta.

Eres mejor conocida por un estilo de canto muy caótico, pero sostienes más notas largas en estos discos. ¿Hay un cambio en tu estilo o existe una lógica detrás de eso?

Lo haces porque puedes. Cuando era joven, no podía sostener esas frases tanto como yo quería. Ahora lo hago porque puedo.

¿Por qué puedes hacer eso ahora?

Cuando mantienes la estamina y aprendes a cantar bien, tan sólo puedes mejorar. ¿Cómo fue tu comienzo al escribir de música?

Bueno, crecí en los suburbios y todo lo que tenía eran las revistas de Spin y MTV.

Tienes suerte porque tuviste las 2 peores opciones en tus manos. Tuviste los dos modelos del imperio Disney. En 1984, vine e hice una presentación con la filarmónica de Nueva York; me pidieron que hiciera mi maldito trabajo. Me presenté con los compositores más reconocidos en el mundo, y justo, después de eso, MTV logra un éxito masivo. Me di cuenta de eso y dije “por Dios, este es el final de la música mundial como todos la conocen”. Después de todo el trabajo que cualquiera hubiera podido hacer por la música, básicamente, todo sería liderado por modelos y bailarines. Y eso es lo que tenemos ahora. No digo que algunos no tengan grandes voces. No estoy tratando de decir eso. Tampoco sé de lo que estén hechas esas voces porque hay muchos procesos inmiscuidos. Pero no es como cuando… ¿sabes quién es Miki Howard? “Bitter Earth” es una gran canción. Eso pasó cuando realmente teníamos cantantes reales. Como Gladys Knight. Esa es una cantante real.

¿Has escuchado a Adele?

De hecho, cuando escuché a Adele, pensé que tenía una gran voz. Lleva su registro medio al máximo y lo hace verdaderamente bien. Es una gran cantante. Eso es todo. Punto. Me gusta su personalidad. Me gusta el hecho de que se defienda diciendo “No, no”. No es como Twiggy, ¿cuál es el nombre de esta cantante de country que no puede cantar?

Taylor Swift.

(Voz nasal) Escucho esa voz y digo “cariño, hay tantas cosas que puedes hacer con eso. Puedes abrir tu boca (tose) para otro tipo de actividades, pero por favor no cantes. ¿Por qué estas cantando? Adoré a Amy Winehouse. Ugh! Eso me hizo llorar. No pude resistirlo. Pude entenderlo desde mi única trinchera, siendo diferente a ella, lo puedo entender aún.

Tienes una reputación de ser un poco hermética.

¿Un poco?  ja!

¿Qué haces para divertirte?

Lo que hago actualmente al final del día, mi actividad favorita, es pintar. Me gusta emplear un conjunto de líquidos que no son nada ortodoxos y hacer arte. Después tan sólo me gusta un poco de mierda en la televisión. Esa es mi manera de relajarme, y realmente me gusta. No soy una persona sociable para nada. Puedo ser sociable después de una presentación hasta cierto punto, y eso es todo. No he aprendido los talentos sociales de (voz arrogante) ir a fiestas y sentarme ahí. Es más o menos la imagen de la chica observando una colección de libros.

Creo que pasar largo tiempo a solas es uno de los grandes lujos que aún nos quedan. Hay muchos países, en donde se espera que compartas todo con todos a cualquier hora. Y yo… no soy ese tipo de gente. Ni siquiera vivo con alguien. No veo el punto. ¿Por qué tendría que casarme y tener hijos? Ya está hecho. No digo que sea algo malo para aquellos que se comprometen con eso, pero no es mi estilo de vida.

Tus trabajos contienen constantes alusiones a la muerte y a la tristeza. ¿Existe algo que te guste que a cualquiera le pueda sorprender por ser algo muy … felíz?

Don Rickles es mi héroe.

 

Fuente: http://www.rollingstone.com/music/features/diamanda-galass-on-new-music-adele-taylor-swift-don-rickles-w461868

La vanguardista Diamanda Galás lleva su música iconoclasta al TNC

La artista y cantante abre hoy un nuevo festival de música auspiciado por Red Bull

RBMA WEEKENDER
Galás, en el estreno mundial de la pieza que presenta en Barcelona

El nombre de la iniciativa, Red Bull Music Academy Weekender Barcelona, es largo pero ya indica que se trata de un evento musical y que detrás de ella se encuentra un potente patrocinador/organizador. Y no sólo fornido económicamente, sino con una trayectoria en el universo musical –como en el festival Sónar– que le avala de cara al aficionado.

El desembarco barcelonés de este festival se sustancia en seis días de actividad con conciertos y sesiones en diferentes espacios de la ciudad. Tras una primera experiencia en Madrid hace tres años, ahora ha sido Barcelona la elegida para ejercer de escenario y escaparate de una oferta internacional de primer nivel dirigida a una afición de gustos variados: desde el house hasta la ópera o del techno al rap menos previsible.

El Teatre Nacional de Catalunya (TNC), la sala Apolo, el Poble Espanyol o Els Encants son algunos de los espacios por donde se podrá ver y escuchar a nombres tan dispares como Diamanda Galás, Larry Heard, Floating Points, Jamie Lidell, Pional o Mykki Blanco. Esta noche tendrá lugar el arranque con posiblemente la propuesta que más expectación ha despertado: el concierto de la compositora, cantante, artista iconoclasta e icono vanguardista Diamanda Galás.

La carrera de Galás (1955), Californiana de ascendencia griega y residente neoyorquina, se podría sintetizar como la de una artista obsesionada por llevar su arte vocal y musical extremo por duras temáticas como la muerte, enfermedad, suicidio, misera, locura, fornicación o la melancolía. Con una carrera tras de sí de 35 años, Galás se ha convertido en una artista única al convertir sus recitales/conciertos en auténticas confrontaciones vocales, provocadora con su voz y su piano, y en donde combina e introduce elementos de cabaret, free jazz, blues, bases electrónicas grabadas, que desembocan en una propuesta personalísima en donde cohabitan sentimientos como la maldad, la posesión o el miedo. Entre sus colaboraciones brillan las realizadas con John Zorn, Iannis Xenakis o John Paul Jones, antiguo bajista de Led Zeppelin.

En su regreso a los escenarios barceloneses –en la memoria una gloriosa y primeriza aparición en un Festival de Tardor– Galás presentará en Europa su última obra conceptual, Death will come and will have your eyes. Una inquietante pieza estrenada mundialmente en mayo pasado en una iglesia del Harlem neoyorquino, en donde marida texto y poesía con música, parte de ella compuesta por la propia artista.

El título de la obra procede de la obra de Cesare Pavese, y de hecho sus poemas sobre el suicidio son vertebrales en la obra que ofrecerá hoy en el TNC. “Pavese habla de sí mismo, pero también se dirige a la mujer que rompió su espíritu, hasta el punto de llevarle a él al suicidio”, opina Galás. “Muestra su dedo acusador en todos sus poemas. Muchos describen el suicidio como la desesperación final, de la que no hay rescate posible, y también como un acto hostil, hacia aquellos que aquí permanecen. Hay mucha hostilidad en estos poemas”, concluye.

El ciclo programa esta semana conciertos de Floating Points o Mykki Blanco en diferentes espacios de la ciudad.

Jenny Holzer y Diamanda Galás en colaboración.

¿Por qué?

A treinta años del comienzo del SIDA, dos jóvenes urbanistas, Christopher Tepper y Paul Kelterbonr, quienes nunca conocieron el mundo sin SIDA, una coalición de artistas, instituciones de salud, historiadores, familia, amigos y vecinos se han reunido para crear un Memorial que, de forma permanente, recordará la historia de la crísis.

El nuevo Memorial honrará a más de 100,000 mujeres, hombres y niños que murieron de SIDA; conmemorará y celebrará los esfuerzos que activistas e instituciones de salud han llevado a cabo en contra de la crísis. Además, siendo un lugar para recordar y proyectar, el Memorial reactivará e inspirará las acciones de las generaciones de hoy y mañana a través de un programa de concientización.

The NYC AIDS Memorial

¿Quién?

Junto con la Architectural Record and Architizer, Los organizadores del memorial lanzaron un concurso en Noviembre del 2011 para generar ideas sobre su diseño.
Cerca de 500 arquitectos de todo el mundo participaron. Studio a+i, situado en Brooklyn, ganó el concurso. Los adoquines del memorial fueron diseñados por la artista, reconocida mundialmente, Jenny Holzer, quien toma estractos de la selección de poemas de Whalt Whitman “Song of Myself”.

¿Dónde?

Después de los esfuerzos jurídicos, en Marzo de 2012, el consejo designó la entrada del nuevo parque público como el sitio donde el memorial sería construído. El parque está planeado como parte del rediseño del antiguo hospital de San Vincent, dentro del cual, se encuentra la primera y más larga sala de tratamiento contra el SIDA. El memorial será un lugar verde, representantivo y ameno en el histórico West Village.

Ante la apertura del Memorial (1 de Diciembre de 2016), Surface mantuvo conversaciones con notables figuras de la cultura que experimentaron el peso de la crisis del SIDA. Jenny Holzer toma estractos de dichas entrevistas y los convierte en una serie de trabajos que se proyectarán en las paredes de los edificios de Nueva York.

Diamanda Galás

Imagen: amigo con 8 heridas provocadas por vidrios de botella en la caja toráxica y los pulmones (Nueva York, 1984).

My roommate: tratado como basura por los prisioneros – pacientes- “Te lo provocaste tu mismo” (San Francisco, 1985). Dulce olor a Ictericia.

Imagen de mi ángel: ojos inyectados con terror, un tubo saliendo de la arteria del cuello (San Diego, 1986).

El aire es húmedo, y la lima verde y la ciudad están callados, cientos de ojos vigilando en pequeños cuartos oscuros que apestan a dulce orina y heces a través de los interminables días. La ciudad grita (Nueva York, 1988). La herejía de un saludo.

Imagen de un querido amigo: el cuerpo hecho miniatura, observándome y llorando, sentado en un hospital, el cuarto cavernoso. Adiós (Nueva York, 1966).

- Diamanda México -