Casida VII, De la Rosa

Dedico otro poema más de FEDERICO GARCÍA LORCA a aquella rosa de jardín griego, que es la inspiración de todos los que la admiramos y referencia para los que hacemos arte. Para ti mi divina rosa negra, que a través de la música buscas “otra cosa”, buscas amor, buscas equidad, buscas el respeto y la igualdad para todo el ser humano, para lograr así la armonía, buscas…. Libertad, para esa rosa hecha mujer llamada Diamanda Galás
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La rosa
no buscaba la aurora
casi eterna en su ramo
buscaba otra cosa

La rosa no buscaba
ni ciencia ni sombra,
confín de carne y sueño
buscaba otra cosa

La rosa
no buscaba la rosa
inmóvil por el cielo
buscaba… otra cosa

Aldo Olvera Alarcón

Cante a Diamanda Galás

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Señora,
mi cuerpo ha olvidado
mi verdadera esencia
mi alma y mi corazón
de mí se han olvidado

Señora,
he abandonado la caja
creadora de música fina
deje todo para escribir
un poema

Ahora aquí estoy rendido
lleno de oscura sensibilidad
combinando los buenos olores
mi sangre que huele a vino
y mi pena que huele a limón

Oh! mi gran líder y guía
haz de mi tu instrumento
transmutando tus sentimientos
acordes de un dulce piano

Quiero ser para ti la rosa
que por ti siempre llora
negra de pena semita

Olé
vengo de las coladeras
a probar las mieles
y a recibir los rayos
de ese sol llamado
Diamanda Galás

Olé
Mira que ahí viene bajando
desde un monte desangrado
esa hermosa gitana
desde Grecia a Andalucía

Olé
Embrújame con tu voz
de santa y desgarrada
de veinticuatro gargantas vivas
suena por la calle y mi escalera

Ay ay ay !!!
Pena
canta la guitarra y mi rumba flamenca
me he olvidado de mí
pero de ti jamás nunca…

Aldo Olvera Alarcón

Arbolé Arbolé a Diamanda Galás

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La gran dama de lágrimas de limón
está cosechando la ira
la voz de las hermanos enfermos
la ciñe por su garganta

Pasa lenta mi jaca roja
contemplando y oyendo
¡¡ SHEMA….. ADONAI !!
el servicio ha comenzado

Vengan todos amigos
escuchemos aquel Shofar
de voz desgarrada y potente
de la Señora Diamanda Galás

La gran dama de lágrimas de limón
sigue cosechando la ira
consagrando y ensalzando al enfermo
en aquel bello y dulce Plague Mass

Aldo Olvera Alarcón

Romance de la Pena Negra

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Y como un buen Lorquiano, dedico este poema a mi gran dama de lágrimas de limón por las diversas circunstancias que ha pasado con el SIDA, todos sabemos su pena y nunca ha manifestado la tristeza en su faz, pero si en su música, ella ha llorado por dentro y a través de su arte. A continuación este poema de FEDERICO GARCÍA LORCA tomado de su libro Romancero Gitano.

Las piquetas de los gallos
cavan buscando la aurora
cuando por el monte oscuro
baja Soledad Montoya

Cobre amarillo su carne,
huele a caballo y a sombra
yunques ahumados sus pechos
gimen canciones redondas

Soledad:
¿Por quién preguntas
sin compaña y a estas horas?.
Pregunte por quien pregunte
dime, ¿a ti que se te importa?

Vengo a buscar lo que busco
mi alegría y mi persona
Soledad de mis pesares
caballo que se desboca
al fin encuentra la mar
y se lo tragan las olas

No me recuerdes el mar
que la pena negra brota
en las tierras de aceituna
bajo el rumor de las hojas

Soledad:
¡Que pena tienes!
¡que pena tan lastimosa!
Lloras zumo de limón
agrio de espera y de boca

¡Que pena tan grande!
corro mi casa como una loca
mis dos trenzas por el suelo
de la cocina a la alcoba

¡Que pena¡
Me estoy poniendo
de azabache, carne y ropa
¡Ay mis camisas de hilo!
¡Ay mis muslos de amapola!

Soledad:
Lava tu cuerpo
con agua de las alondras
y deja tu corazón en paz
Soledad Montoya.

Aldo Olvera Alarcón

Diamanda Galas sofocante y no

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“Mi padre me permitió tocar, pero no cantar. En la cultura en la que creció, se considera de mala educación, por lo que no podía hacer algo tan inmoral”

 
Por Izabela Szymanska :
 
Su voz tiene un rango de tres octavas y media, y utiliza todas sus características: gritos, susurros, falsetos. Ella canta en la defensa de los excluidos, los enfermos, los olvidados. Diamanda Galas se presentó el  27 de julio en el Festival Internacional de Cine de “T-Mobile New Horizons”.
 

En muchas fotos de su infancia está sentada al piano. Fue el primer instrumento que aprendió a tocar. Tocó obras de Chopin, Liszt, Brahms. Sus padres, inmigrantes procedentes de Grecia, se instalaron en California. Su padre era un músico, tocó el trombón, la flauta, tocó con muchas bandas y ahorró cada año de trabajo, para poder mantener a su familia. Él animó a su hija a hacer música, pero no la dejó que cantara. – Venía de una cultura en la que era indecente, sólo las prostitutas cantan para anunciar sus servicios, por lo que no podía imaginar que su hija podría hacer algo tan inmoral. “En mi casa era bastante estricto, pero fué con él con quién mejor me llevé”. Mis padres siempre se pusieron de pie en defensa de otros y yo también -. Dice Diamanda Galas quien debutara en el papel principal de Festival d’Avignon’s en la ópera “Un jour comme un autre” Vinko Globokar. (Se presentó en el Palacio de Bellas Artes en México 1979).

 

Ella cantaba el blues, el jazz, pero ella quería seguir más allá para experimentar y explorar las posibilidades de su voz. La mayoría de sus conciertos son llamados performance con sonidos considerados innovadores Su album debut “Las Letanias de Satán” del cual se desprende : “Mujeres salvajes con cuchillos para carne” en 1980. Grabado en vinilo sólo había dos canciones: la canción principal, inspirados en Baudelaire, y la segunda – “El sólo de gritos”. Su voz es tan sofocante a veces, decepcionante, y aveces está en pleno apogeo. Diamanda utiliza aquella voz contra la belleza clásica, que se asocia con la ópera. utiliza su extraordinaria capacidad de ejecutante para exponer temas sociales y políticos. Cuando su hermano murió de SIDA, se unió a la organización radical ACT-UP. – Esta es otra epidemia como cualquier otra, con las mismas consecuencias debastadoras – explicó. Su ser se había expresado en la trilogía de “Plague Mass”. – No puedo no involucrarme. No tengo otra opción. Cuando veo lo que está sucediendo a mi alrededor, y algo me ha indignado, no puedo dejar de pensar y empezar a trabajar en eso. -, explica. Sus observaciones se reflejan no sólo en la música, sino también en columnas de redes sociales donde publica. En su página web se puede leer el texto asociado con la política y la economía en Grecia y en los EE.UU.,  también la declaración culpando a la industria de la música por la muerte de Whitney Houston, asegurando que Whitney (una de sus cantantes favoritas) tuvo que haber sido sometida a una terapia con un profesional de la voz antes de exponerla al escarnio público.

Se viste de negro, con un maquillaje fuerte. Se ríe diabólicamente. Admite que está fascinada con el cine noir, el expresionismo, la cultura de la primera mitad del siglo XX. Visualización de películas Friedrich Murnau, ama a Marlene Dietrich, Lon Chaney. En Wroclaw dió un concierto inspirado en la poesía de Georg Heym. – Sus poemas y la experiencia – de trabajar en un hospital – son traumáticos y post-traumáticos. Cuando lo leí, pensé en las personas que regresaban de la guerra mutilados permanentemente. Algunos de ellos fueron encerrados en hospitales psiquiátricos, una parte del año no recibían remuneración. Incluso hoy en día, con una fuerte propaganda que convence a los chicos jóvenes que representan el dinero de la guerra y al servicio encomiable a otro, no sabemos el destino de los que han regresado. No quiero saber. Preferimos la imagen de nuestros valientes soldados que defienden el país.

Durante el festival, pudimos ver la película “Schrei 27”, basada en los trabajos de radio bajo el mismo nombre y también bajo la dirección de Davide Pepe. Las protestas contra el sometimiento a la tortura de enfermos mentales. Antes de presentarse Diamanda Galas dijo: – Estamos muy contentos de esto, porque los polacos tienen un enfoque diferente de las artes que el de la gente en la mayoría de los países en los que me presento. Tratan el arte serio.

Oda a Diamanda Galás

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En aquellos años de mis horas angustiosas
mucho antes de que yo naciera
un enorme volcán surgió
en las profundidades del océano helénico

Abrió una enorme grieta
para llegar hacia la superficie
un sol de luz extraña y refulgente
que se llama Diamanda Galás

Señora, sólo una cosa te pido
extiende tus hermosos brazos
quiero que me enseñes algo de tu vida,
enséñame siempre a reflejarme en ti
para poder entender a la gente que sufre

Muéstrame siempre algo de tu vida
para eternamente ser y hacer lo que mas anhela
el ser humano: La libertad.

Aldo Olvera Alarcón

¿Cómo conocí a Diamanda Galás y lo que es para mí en el flamenco?

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Yo supe de su nombre y de su música cuando cursaba la escuela secundaria, y en el exacto momento de escucharla me impacto muchísimo su belleza griega, su fuerza, su penetrante voz y la forma de tocar el piano, pero también descubrí que ella expresaba un concepto musical diferente, que pocas cantantes convencionales, ya saben a que me refiero, la misma música, las mismas luces, la misma voz y el mismo espectáculo que solo artistas comerciales saben hacer. Yo veo y escucho en Diamanda esa voz tan desangrante de demonio y mujer que endulza el oído, los rendimientos que puede hacer en un escenario y a su maravilloso estilo de tocar su piano transformando el Blues en algo verdaderamente infernal, es un tipo nuevo de arte del que nunca se había hablado, expresando el dolor humano, nuestras angustias y nuestras penas a través de su tierna sensibilidad. A partir de ese momento la he seguido y he admirado, su carrera ha sido un parte aguas porque Diamanda es una referencia para todos los que hacemos arte y hemos aspirado a hacerlo con un mínimo de decoro y de verdad, ella nunca ha dado concesiones con su música y su canto, esa forma tan descarnada de enfrentarse ante la vida y poder “remar” contra ella.

Ahora, ¿qué tiene que ver Diamanda Galás con el flamenco?, para mí  Diamanda es la búsqueda del sabor penetrante en el cante, aunque ella toque blues, Diamanda transforma las canciones en un cante, y el cante en la búsqueda de la verdad, el cante de Diamanda transforma tanto como el buen flamenco, y es capaz de cambiarte la vida con su voz, a cuantos de nosotros no nos ha ayudado a salir adelante y levantado de nuestras cenizas, a cuantos suicidios, a cuantos sufrimientos, y a cuantas penas… Diamanda en el escenario y en su música es absolutamente verdad, elige muy bien su repertorio tanto covers como sus propias creaciones, es la artista de la cuál tengo  todos sus discos y no me cansaré nunca de escucharla. Con ella he aprendido siendo, estando, hablando, callando, cantando, componiendo y tocando. Señoras y señores, que bien se llora y se sumerge el alma con la música de Diamanda porque no son lágrimas de miedo ni de zozobra ni de tristeza, son lágrimas de pura y absoluta limpieza

MUCHAS GRACIAS

Aldo Olvera Alarcón

Serpiente del mal

La fiesta de las musas

Por Melissa Carrasco
jitti-koo@hotmail.com

Se abrieron sus labios de granada rota, rojos como la sangre brotando del corazón a cada puñalada amorosa. Llevaba el dolor en la piel, incrustado como piedra preciosa, en un firmamento pálido. Amada por el tiempo, su belleza se acrecienta, imponiendo el misterio de la ley inversa que la viste con la noche sobre el cuerpo y el cabello amarrado a su cabeza con desvelos de pasión, después de poco más de 20 años de su primer disco, en 1982.

Casi 30 años antes, un destino comenzaba a trazar su ruta; una vida asomaba los ojos por encima de un par de cejas delineadas, de mirada tóxica y veneno sobre la lengua. La madre Luna dio origen a una criatura frágil. Dicen que su historia comienza en Nueva York, sobre el asfalto de un callejón oscuro. Esa madrugada se esparcía en la niebla un aroma desconocido, como de flores marchitas. El viento arreciaba su latido con un ritmo imposible de seguir; diminutas gotas de cristal se arremolinaban en una silenciosa danza, y con el rojo del cielo que comenzaba a incendiarse, se iluminó de repente, un rostro pegado a los huesos, por la locura, la soledad y una lucha que continuaría a los largo de todas estas noches.

No existe voz que Diamanda Galás no haya tragado, ni alma sin ultrajar que esta vampiresa no haya consolado. No existe en el mundo luz sin tiniebla, de la misma manera en que no se concibe la vida si los amantes no se entregan a la muerte. Sus manos, sus oídos, se han prendado del piano en resonancia, sembrando melodías en cada trozo marfilado. Su carrera artística es controvertida, poco convencional, alejada del plástico habitual que se expande como plaga, invadiendo nuestros televisores. Es Diamanda, quien ha poseído el ritmo delirante de jazz, libre y con matices de punk, sin prejuicios ni pena. Aferrada a su piano, se planta sobre el escenario y se abandona, se ofrece, juega con su propio misterio y el terror de quienes no comprenden los sentimientos desprendidos de cada grito o gemido.

Ella comprende que el universo es infinito. Lo ha dejado claro desde la primera vez que interpretó una canción dejando al público con la sensación de haber asistido a un funeral medieval, a merced de un clan de vampiros y seres nocturnos. Sentada entre las butacas de aquel viejo auditorio había más de una mujer santa. A la tercera llamada se abrieron los pesados cortinajes desteñidos, roídos por el polvo, rasguñados por los infatigables fantasmas, habitantes del teatro. Al encender las luces, se reveló justo en el centro del escenario una figura espigada. Llevaba la cintura ceñida por un cinturón de piel oscura que le cortaba la respiración en cortos espasmos, como agujas clavándose en cada compás. La mirada perdida en un punto indefinido, con los labios muy cerrados, profiriendo tal vez, alguna especie de conjuro maléfico o hechizo de amor lanzado a algún caballero galante presente esa noche entre los asistentes. Diamanda tomó asiento lentamente, dejando que el silencio le lamiera las mejillas para romper la quietud con los estruendosos acordes de la primera canción.

No lleva enclaustrada en la garganta una sola voz; muchos demonios, dioses y ninfas surgen desde el interior de su boca para manifestar su existencia, su ronda eterna de almas en pena. Diamanda Galás es un médium, la puerta hacia el umbral del ensueño, el mal de ojo y la fuerza social.

Incomprendida, se ha visto atacada una y otra vez por los medios y espectadores engañados, debido a su incansable lucha en defensa de hombres y mujeres infectados con el VIH, acusada de blasfemar contra el santo rebaño, cayendo en la herejía que tanto alimenta el espíritu de los seres libres. Por que una noche, con un par de cirios encendidos y el cáliz de salvación blandiendo el vino amargo sobre la mesa, puede salvar de la ignorancia a los tontos de capirote.

Con 21 discos lanzados al mercado, su carrera ha enriquecido la escena musical alrededor del mundo, ofreciendo su propia alma en sacrificio para otorgar la salvación a todo aquel que esté dispuesto a recorrer senderos lejanos, con el cielo a media luz y en ocasiones caminando a ciegas a través de los laberintos que Diamanda Galás obliga a recorrer con el sabor turbio de su melodía endemoniada.

Bajo su hechizo es posible disfrutar de las Letanías de Satán, vestir el rostro con la Máscara de la Muerte Roja y abatirse con el placer de un Castigo Divino.

Con cadenas en las manos para vencer la esclavitud, celebrando el luto de los humanos para llenarse de vida; padeciendo la existencia para gozar en el paraíso prometido, el paraíso que sólo puede alcanzarse de la mano de Diamanda Galás.

- Diamanda México -